Maniac: Superando traumas a golpe psicodélico

Protagonizada por Emma Stone y Jonah Hill, revisamos esta serie de Netflix del 2018

Al ver el tráiler por primera vez, supuse que iba a encontrarme con una serie al estilo de Black mirror o de la calidad de lo mejor de HBO. Sobre todo al ver que el director era Cary Fukunaga, mismo de True detective. La verdad bastante me equivoqué, pues lo que se nos entrega no tiene ni la originalidad del primero ni la calidad del segundo.

Jonah Hill es la oveja negra de una familia adinerada que sufre de visiones y una suave esquizofrenia. Emma Stone es una joven que sufre depresión y tiene problemas con las drogas. Cada uno por distintos motivos decide anotarse para realizar un tratamiento experimental que promete eliminar el dolor de la psique humana. La prueba es realizada por un médico que odia a su madre, una doctora con cierta fobia al contacto y una computadora emocionalmente inestable.

A lo largo de los capítulos veremos a los sujetos de prueba enfrentarse a sus temores, amores y dolor en distintas realidades de fantasía. Mientras los doctores deben encontrar la forma de mantener el control sobre el ensayo, sus relaciones y la computadora que se ocupa de dirigir el lugar.

Lo que funciona y lo que no

La estética general de la serie es hermosa. Con un estilo retro futurista, que recuerda a las películas de Terry Gilliam como Doce monos o Brazil (ese estilo de alta tecnología un arte ochentero), las luces y la composición generan fotografías maravillosas a cada momento. Incluso cuando no se encuentra en la realidad, sino en alguna de las historias creadas en la psique de los protagonistas, toda la estética suele estar muy bien armada. Mención especial para los episodios en los ochenta y el de los años cuarenta.

El problema con el mundo es que nunca queda bien claro su función. Desde el primer momento se nos presentan extraños trabajos y posibilidades. Al parecer pueden alquilarse amigos o comprar cualquier cosa pagándolas luego oyendo publicidades. Son surrealismos que agregan cierta extrañeza a la diégesis pero luego no aportan nada a la trama. Más aún, nunca se termina de entender bien su funcionamiento.

La prueba clínica se realiza sobre nueve sujetos. De los cuales, los dos mencionados son nuestros protagónicos. Tanto Jonah Hill como Emma Stone dan grandes actuaciones con personajes bien desarrollados. ¿El resto de los pacientes? Apenas los vemos unos minutos. Jamás sabemos que fue de ellos, nunca se les da la oportunidad de aportar algo significativo a la historia.

Respecto a los médicos, hay una trama secundaria con ellos. Entre relaciones románticas y problemas freudianos de madre e hijo y crisis existenciales de una inteligencia artificial. Suena interesante. Pero resulta tan caricaturesco y exagerado que aburren. Para el tercer episodio ya no queremos verlos, pedimos por favor que nos dejen únicamente con los protagonistas. No son más que una distracción sumamente innecesaria con gran cantidad de chistes fáciles.

¿Vale la pena ver Maniac?

Cary Fukunaga hace un buen trabajo de dirección, aunque a veces se distraiga con demasiadas vueltas para dar un mensaje muy simple de psicología básica. Las actuaciones son realmente muy buenas, aunque no todos disfruten de un guion bien desarrollado. Con todo, es una buena serie. Aunque podría haber sido mejor.

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com